¿Por qué lo llamas STEM cuando quieres decir STEAM?

 

musicmaking31082016-1Soy un pesado, lo sé. Me mantengo en las mismas ideas una y otra vez, esperando (quizás demasiado) a que alguna o alguno de los que mandan y han decidido cual es el futuro de la formación y de los niños, entren en razón e incluyan lo que se ha venido llamando “humanidades”  y “liberal arts” en la vida diaria de nuestra innovación educativa, que parece estar delimitada por cuatro siglas  S T E M. 

Ya en anteriores entradas explicaba el porqué de la A, como en “Te falta una A, una A mayúscula” pero curiosamente es, en este momento, cuando esta discusión debería haber sido superada y cuando me encuentro con más reticencias, sobretodo reticencias “institucionales”.

Hay dos problemas básicos cuando se trata del arte en educación…

  • El hecho de pensar que el arte, su enseñanza, su aprendizaje no es necesario en un mundo cognitivo donde, a saber porqué, han decidido que únicamente el mundo STEM tiene cabida y, por lo tanto, hay que eliminar (o delimitar) el daño que hacen las artes en la escuela, carece de toda base. 

Las artes distraen

                                           Ignacio Wert, ex-ministro de educación

  • El segundo factor es la consecuencia del primero. Al no ser necesario pero tener que abordarlo igualmente en los procesos de aprendizaje, se ha decidido poner lo mínimo en los inicios del sistema educativo (1 hora de plástica y música, o incluso sin música en educación primaria) o crear una rama autónoma como es el bachillerato de Artes. El que quiera ser artista (músico, pintor, bailarín… aparte de no aportar nada, por lo menos que estudie aparte)… dirán ellos.

Estos dos planteamientos no pueden ser más falsos y más faltos de rigor. He llegado a escuchar la barbaridad de que las artes no tienen que estar a la altura de ciencia, tecnología, matemáticas o ingeniería porque pueden ser impartidas de forma “inherente”.

Este ignorante acercamiento (ignorante en el sentido cognitivo, no peyorativo) es tremendamente dañino cuando se hacen desde altas esferas en la toma de decisiones, como está sucediendo en algunos puntos de España.

La cuestión no es si las artes pueden ser impartidas de forma inherente. Si esa fuese la premisa, la única materia que debería faltar son las matemáticas puesto que son inherentes para explicar procesos físicos y naturales (hay que calcularlos de algún modo), inherente a la tecnología (esencial para su desarrollo) e inherente a la ingeniería por la misma razón. 

Así que si se ha de eliminarse por “inherente” una de las facetas, eliminemos la M. Suena ridículo, ¿verdad?

No se acaba (o no se quiere) de entender el porqué de la necesidad de las artes dentro de un proceso formativo holístico, un acercamiento integral. El acercamiento STEAM.

  • Por un lado está el lado emocional que transmite, impregna y posibilitan las artes en las personas. No lo digo yo, lo dicen los estudios sobre neurociencia.
  • Por otro lado, están las posibilidades que abre el uso de las artes en los procesos educativos. La enorme potencialidad que trae consigo los canales de comunicación, las innumerables formas expresivas, los diferentes acercamientos que se originan en conexión a la actualidad, a la realidad, a los pensamientos, a la imaginación y que es muy difícil de encontrar en el resto de áreas. La mayoría de ellas parten de supuestos hasta dar con una única solución, la más efectiva, al contrario que las artes.
  • El desarrollo de la creatividad es, gracias a la introdución de las artes, mucho más potente entre las personas que practican algún tipo de arte en comparación con las que no.

Las artes nos dan la posibilidad de utilizar, imaginar y crear desde cualquier otro punto de vista, temática o técnica.

Sólo por esto, ya merecen estar al mismo nivel que el resto de áreas. Pero si estos planteamientos no son suficientes para apoyar un acercamiento STEAM, vamos a por aquellos realizados por los que defienden STEM. Veréis que sorpresa.

En la mayoría de los casos en los que, desde la administración, se aboga por un acercamiento STEM es en base a la idea de que el futuro necesita de mano de obra cualificada en esos entornos (pasemos por alto que estamos exportando mano de obra cualificada a destajo en este momento histórico…). Pero la mayoría de estas personas que toman este tipo de argumentos no ha trabajado en su vida en empresa, y mucho menos en empresas tecnológicas grandes con grupos heterogéneos.  Y sin embargo…

Grandes entidades educativas, como el MIT, la tercera universidad más prestigiosa del mundo, ha incluido un 25% del tiempo académico obligatorio destinado a estudios de artes y humanidades entre su alumnado. Pero no es la única.

En España tenemos ya universidades que preparan grados y licenciaturas mixtas. Como por ejemplo la Universidad pública Rey Juan Carlos en colaboración con IBM con el Grado de Ciencias, Gestión e Ingeniería de Servicios. Un grado que contempla materias de humanidades, artes y ciencias. O la universidad privada IE University a través de su Escuela de Ciencias Humanas y Tecnología con del grado en Gestión de Sistemas de información.

Vayamos al origen: EE.UU., lugar en el que nació el término STEM y STEAMHace pocas fechas, el organismo asesor de educación americana, el Education Advisory Board ha hecho público un informe con el título “Reclamando el valor de las artes liberales para el siglo XXI” en el que no sólo hace hincapié de las aportaciones a la economía de aquellos trabajos y empresas que se mueven en este entorno, además de poner sobre el papel el problema de la elección de carrera entre una abanico menor de oportunidades cuando se desdeña (incluso económicamente) las relacionadas con el arte.

  • Desmiente el mito de que los graduados y licenciados en áreas artística están abocados al fracaso, cuando estos sólo se colocan un punto por encima en el paro (del 5,4% al 4,6%) comparándolos con el resto de grados.
  • La capacidad adquisitiva de los graduados en artes, que es ligeramente mejor en comparación a la media de sus homólogos.
  • Para terminar, el nivel de habilidades transversales (en inglés Soft Skills) son muchos mejores en los licenciados en artes y humanidades con una mayor capacidad de mejorar y asumir retos en el trabajo a los que, curiosamente, llegan al mismo nivel que sus homólogos en las grandes empresas tecnológicas, sin haber cursado esos estudios.

El prestigioso periódico de “The Gardian” se hace eco de las palabras de John Maeda (ilustre diseñador gráfico, científico en computación por el MIT y una de las mentes detrás de Second Life) que aboga por incluir las artes al mismo nivel. Sus palabras:

Scientists need art and artists in their professional lives in order to invent and innovate successfully, and with a particular focus on education we should tour the world to promote the idea that government-approved “STEM” subjects (science, technology, engineering and maths) should be widened to include art; turning STEM into STEAM.

Más claro agua… y lo dice un gurú de la tecnología.

No es el único caso. El creador de Tomb Raider y co-fundador de Games Workshop, Ian Livingstone, ha presentado su proyecto de crear dos escuelas gratuitas en el Reino Unido enfocadas al tratamiento de la innovación desde el uso de Design Thinking y partiendo de la premisa del acercamiento STEAM. En palabras a The Gardian:

It is the combination of computer programming skills and creativity by which today’s world-changing companies are built.

Y por último, y para demostrar que esto no es cuestión de un día ni de una pesona, dos simples pruebas.

  • La mayor fería sobre tecnología educativa de Europa, el BETT, lleva los dos últimos años presentando conferencias bajo la temática STEAM.
  • EL informe Horizon K12 de 2014, publicado por el INTEF en 2015 presenta el acercamiento STEAM como una tendencia necesaria a incluirse en las aulas de infantil y primaria en un año o antes. Y ya casi tocamos el 2017. 

Sólo hace falta que las personas que toman las decisiones se dejen asesorar adecuadamente y no sigamos empeorando la educación de nuestro pequeños.



Una respuesta a “¿Por qué lo llamas STEM cuando quieres decir STEAM?”

  1. […] Seguimos viendo como la música (y no digamos otras formas artísticas como el teatro o la danza) siguen relegados a la mínima expresión (aunque en esto los docentes ayudamos mucho al “matematicalizar” el área como si un carácter recio fuese a darnos aquello que nos dé rango de asignatura hueso. La jerarquía de las asignaturas se ha radicalizado todavía más, con nuevos agentes que dicen buscar el bien del alumnado imprimiendo el caracter STEM… no voy a volver a hablar de semejante despropósito, quien quiera puede leer mi entrada en “Por qué lo llamas STEM cuando quieres decir STEAM“. […]

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