UIMP Santander día 2

Día dos de mi paso por los cursos de verano de la Universidad Menendez Playo terminado, finito, ido… Y que pena me da. He disfrutado mucho con los talleres de hoy, en los que estoy recibiendo una retroalimentación enorme y muy positiva y eso, para alguien que es la primera vez que meten en un fregado de este calibre es importante, muy importante. El día dos fue muy muy especial, estuvo entre los asistentes en uno de los talleres alguien que me recordaba a una persona y me hizo pensar mucho, mucho, mucho. Comentaba ayer en la cena, con Andrea Giráldez, que realmente la gente que lleva este curso de verano del ministerio, los que llevan la responsabilidad del curso a nivel de decisión de personas y conferenciantes, que ellos si se están jugando mucho, mucho más que los conferenciantes. Porque, al fin y al cabo, nosotros estamos aquí, soltamos nuestras cosas en el taller, y se acabó… Pero ellos tienen que dar la cara por las decisiones tomadas en cuanto a la gente que han traído y en este caso el riesgo es doble. Decidieron pasar de un formato de conferencia, donde uno suelta durante un rato sus historias a otro donde el conferenciante lidera un taller experimental… Y es un riesgo muy grande, porque si sale mal el primer taller, sabes que tienes otros cuatro más por delante. Pero yo estoy contento, y la verdad que me siento muy arropado, por la gente que confió en mi, tanto Andrea y David, de los que tengo tanto que aprender sobre todo como personas (lo más importante en la vida), como las asesoras del ministerio que, realmente son un ejemplo a seguir en cuanto a profesionalidad y dedicación, empezando por la jefa: Mar, un encanto de persona y una profesional preocupada. Pasando por todas las demás que solo piensan en como hacer las cosas mejor: Carmen, Pilar, Cristina,… Nos pasamos el día discutiendo sobre educación y lo que habría que hacer para arreglar esto, o por lo menos para intentarlo. Viendo la dedicación y el trabajo que llevan a sus espaldas estas personas durante el verano, es difícil de creer que por encima disfruten haciéndolo… Y lo hacen. Me queda una sola sesión de taller, y me iré, triste porque se acaba y contento por el resultado, pero mañana empiezo a trabajar en el cole, sé que un poco roto, porque son las 6 de la mañana y no duermo, me quedan dos horas de taller y cinco de coche. Pero como suele decirse “sarna con gusto no pica”

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