GROWTH MINDSET

GROWTH MINDSET

Si habéis pasado por aquí de un tiempo a esta parte os habreís dado cuenta de que aquí se habla de tecnología, aunque diría que cada vez menos, y de creatividad (eso siempre) y del aprendizaje, siempre ligado a una forma de entender el proceso que implica una filosofía integral, holística… STEAM vaya. Y dentro de la A de STEAM hay que incluir todo tipo de arte y diseño, pero también visto de un modo integral… lo que podría llamarse “humanidades”… incluyendo lo que los americanos llaman “liberal arts“.

Pero también hablamos de metodología, imprescindible y poco a poco se han ido metiendo otros elementos que cada vez tienen más valor: la neurodidáctica, la psicología, la inteligencia emocional, las Soft skills, etc.

Y en es punto queremos seguir intentando aportar algo. sobretodo en el plano del aprendizaje y posteriormente llegando  a la enseñanza. Siempre se ha llamado proceso de enseñanza-aprendizaje y me pregunto porqué no al revés, cuando es evidente que puede existir el el aprendizaje sin que medie la enseñanza… por mucho que nos pese a los docentes.

Así que hoy, una entrada sobre Growth Mindset… algo de lo que hemos hablado e reiteradas ocasiones y que sigue sin tener un traslado inmediato a las aulas. Posiblemente porque aparte de ver de qué se trata, habría que entender porqué pasa lo que pasa y cómo se ha llegado a creer en esta “mentalidad de crecimiento” frente a una concepción de mentalidad fija.

El estudio llevado por la doctora Carol Dweck trataba de averiguar qué pasa cuando se utilizan los elogios con los estudiantes y qué tipo de elogio es el adecuado, pero además el efecto que surge sobre ellos. No es nuevo saber que el papel de los docentes es clave, más decisivo de lo que muchos docentes quieren reconocer y más determinante en el futuro de los aprendices de lo que esán dispsuestos a aceptar. Pero es cierto.

mentalidad fija vs mentalidad de crecimiento

El estudio vino a demostrar que cuando se realizan elogios basados en la inteligencia cognitiva del aprendiz y al resultado final de las actividades, genera cerebros conservadores, que dependen más de la percepción externa que tienen los demás (el adulto, el docente, el jefe…) de su propia capacidad que de lo que se esfuerzan, por consiguiente, cerebros más rígidos.

Cuando se elogian los procesos más que los resultados, y cuando se elogia el esfuerzo más que la inteligencia, nuestro cerebro resulta más “pro-activo”, se arriesga más a enfrentarse a situaciones nuevas de aprendizaje en las que puede generarse errores  Por el contrario…

El resultado, un cerebro más plástico, más determinado a esforzarse y abierto a los errores, a asumir mayor carga y al parendizaje que surge de ellos.

Ya tenemos evidencias empíricas de que el elogio bien utilizado y las expectativas positivas generan cambios en el cerebro, ergo…

Si quereís ver una entrevista a Carol Dweck.

 

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