Des-propósitos

En las últimas semanas he leído, oido o visto algunas cosas que considero un “poco” despropósito. Es mi opinión, claro está.

Vamos con cada una de ellas sin más dilación…

  • Caso número 1

Desproposito

Habíamos quedado en que la tecnología debería estar en manos del alumnado. Habíamos quedado en que quienes tienen que generar, crear, aprender, normalizar, profundizar, criticar, buscar, informar… y muchas más acciones eran ellas y ellos, los niños y niñas.

Sin embargo, las diferentes insitituciones se niegan en querer ver esa necesidad y siguen llenando de artlugios las mesas del profesorado. SU ordenador, SU proyector y SU PDI. Y de ahí no salismos.

Este modelo pedagógico arcaico es contraproducente, evidencia una forma de entender la enseñanza en la que el docente explica, muestra, toca y decide. Una forma de entender el gasto educativo en el que es más importante enseñar que aprender. 

Propósito

Con la cantidad de dinero (hablamos de millones de euros) que se invierte en poner al docente en el centro del proceso, cuando toooooodos los expertos afirman que es el alumado el que debe ocupar ese lugar, podríamos poner cualqueir tipo de tecnología, ¡¡cualquiera!!, en sus manos. Y no solo eso, sino que damos espacio para generar dinámicas de aprendizaje activas.  Y estamos muy necesitadas de ellas. 

De nada sirve que se ponga en una orden ministerial o una ley educativa si lo único en lo que gastamos dinero es en poner una lamentable plataforma de libros digitales (mal llamados digitales) y más PDI.

  • Caso número 2

Despropósito

Uno de estos informáticos que, además de ejercer de informático, ejerce de padre nos deleita con una misiva contra la profesora de su hijo por pretender la osadía de usar ClassDojo en el aula. Vaya por delante las motivaciones de este ‘profesional’, a saber:  la app no es española, que sabe dios que datos tienen de su hijo, que no siguen la legislación de protección de datos, que para contactar con los padres la administración ya tiene una app, que quien le ha dado permiso a la profe para meterse en eso sí la administración ya tiene el ‘Abalar móbil’ (aquí tendría que haber un enorme WTF)

No se pueden escribir más despropósitos en una sola carta.

Propósito

ClassDojo es una app que cumple, como se puede ver en su web, con los mayores estándares sobre privacidad y protección de datos. No es una app para comunicar con los padres, se puede y de hecho se usa para mucho más que eso: para gamificación, para incentivar al alumnado, para hacer partícipe a las familias, para generar dinámicas de rutinas de pensamiento …

Una de las cosas que evidencia este argumento es que los informáticos, en algunos casos, están a la misma altura de conocimiento que cualquier otra persona, sus años de estudio versaban sobre códigos binarios y lenguajes máquina. Los dispositivos móviles, las apps y las dinámicas actuales les vienen grandes.

Por no hablar de la poca predisposición de un padre a conocer qué y cómo va a usar una app y entender a una docente que intenta innovar en el aula. Así sí que no hay manera de generar espacios de riesgo en el aula.

  • Caso número 3

Despropóito

Leo con tristeza como algunas personas tachan de inutil, mentira, absurdo e refrito elementos innovadores (vale, cambiamos innovador por intentos de explicar oconocer  mejor como funciona el cerebro o mejorar las dinámicas de aprendizaje). Leo con estupor como se mete culquier práctica en el mismo saco: design thinking, impresión 3D, robótica, mentalidad de desarrollo, inteligencias múltiples o coaching…

Leo con tristeza como se tacha de falacia, de perogrullada, o de circo a cualquiera de estos intentos de mejorar el aprendizaje del alumnado o la formación docente. Quizás nos falta un mucho de lectura, un poco de investigación y algo más de práctica intentado conocer los pormenores de estas tendencias.

Propósito

No estaría de más que leyésemos más libros sobre psicología, sobre neurociencia, sobre aprendizaje, creatividad, inteligencias. No estaría de más conocer qué mecanismos utilizan estas tendencias para poder hablar con un poco de conocimiento de causa. Tampoco estaría mal que viajásemos algo fuera de nuestra realidad y viésemos como se utlizan en el aula de otros países, en la formación docente fuera de nuestras fronteras. Y, claro, tampoco estaría de más que, después de haber hecho todo esto, y conocer bien los entresijos de todas estas nuevas tendencias, hablásemos desde el respeto.

Porque lo que resulta evidente es la existencia de nuevas dinámicas, nuevo intentos de generar lo que los americanos llaman “framework” o “marco” de trabajo. Que existen innovaciones que permiten generar nuevas y mejores formas para que el alumando aprenda, llegue más lejos o sean más consciente de su propia realidad y aprendizaje.

  • Caso número 4

Despropósito

Hacer caja. Dicho lo anterior, es cierto que algunas personas se suman a carros de “innovaciones” para conseguir entrar en actividades formativas a toda costa para hacerse un hueco, hacese un nombre o hacer caja. No es malo per se si el que te paga, te contrata o te observa sabe discernir quien sabe del que se aprovecha.

Y hay gente que se intenta aprovechar. Pero no es peor gente que aquel que vende ordenadores malos  como el hambre, construye colegios que se caen a cachos o incorpora leyes y normas inútiles o mediáticas.

Propósito

Es necesario que las personas que dirijen la formación docente, aquellas que tienen a su cargo la posibilidad de incorporar elementos tecnológicos o aquellas que simplemente tienen la chequera a mano tengan algo tan sencillo como criterio y sentido común.



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