Cambian las tabletas la educación?

Cambian las tabletas la educación?

DigiEnsemble Berlin (Generalprobe) DSC_7865Ultimamente asisto como espectador a una discusión que me parece un sinsentido y un enorme error de enfoque. Existe el planteamiento de algún “experto/a” en educación en el que elementos tecnológicos que empiezan (todavía empiezan por desgracia) a presentarse en las aulas son defenestrados, en especial las tablets, entre ellas, o quizás la más criticada entre ellas: el iPad.

En este arículo, Catherine L’Ecuyer critica las tabletas considerándolas un problema para el futuro de la educación. Realmente que alguien que es incapaz de ver el potencial de un elemento tecnológico con tanta potencialidad, alguien que se basa en su propia ignorancia de lo que se puede hacer para negativizar su uso es alguien a no considerar como válido.

ACTUALIZACION: Para que quede constancia… cuando hablo de ignorancia y viendo lo que se expone en el artículo al que hago referencia, me refiero exclusivamente a que se es ignorante (no conocedor) de esta materia, lo cual se evidencia por sus propias palabras y opiniones. Muy seguramente es muy hábil, conocedora y competente en otras áreas de igual o mayor interés.

La primera premisa es saber de lo que se habla, tener un bagaje (en este caso tecno-metodológico) muy amplio para ver las posibilidades transformadores en un buen uso dentro del aula. Las tabletas no son una cortapisa del mundo analógico, más bien son un poderoso aliado para entender el mundo físico, para interpretarlo, para registrarlo indiferentes lenguajes y formatos, para recoger muestras, para analizarlas, para cotejarlas… En eso las tabletas son, muy seguramente, la mejor opción actualmente.

Otros profesionales lo hacen, desde mi punto de vista, de forma tremendamente incorrecta. Docente y técnicos que, increíblemente, creen que los nuevos modelos de aprendizaje basado en tecnologías móviles y transparentes son usadas como meros instrumentos para acceder a la nube, la simplista ofimática, el trabajo textual online, la conectividad con servidores remotos o el anacrónico libro de texto escolar.

Aumentando el desconcierto algunas personas anteponen su propio criterio en cuanto a uso de licencias GNU, software libre, etc. en el uso e implementación de dispositivos, recortando clarísimamente las potencialidades que presentan los dispositivos de este tipo que, por mucho que no quieran verlo, no están a la altura de lo que la experiencia de aprendizaje requiere en estos casos: la curva de aprendizaje, las posibilidades de creación, la transparencia de las apps, cuestiones que algunos dejan de lado… equivocadamente.

Estos dispositivos potentes como casi ningún otro, concentradores de experiencias y tecnologías poderosas como la móvil, el lenguaje audiovisual o la interconectividad de dispositivos y tecnologías no pueden quedar relegadas a una mera formalidad del e-Learning. Esta visión anacrónica no hace más que poner freno a las enormes potencialidades que presentan las tabletas y, en especial, a aquellas que trabajan los lenguajes alternativos al texto, los lenguajes que han estado relegados en un segundo plano y que lamentablemente siguen estando cuando la alfabetización digital las contempla al mismo nivel que el lenguaje escrito. La óptica de estos docente y técnicos, aveces en puestos de responsabilidad, son un auténtico freno a la necesaria renovación de la tecnología y su buen uso en el aula.

Introducir la tecnología móvil en el aula se está haciendo desgraciadamente de la misma manera que muchas anteriores tecnologías. Como un primer paso del modelo SAMR, el de la sustitución… pero de forma permanente y no como un necesario paso evolutivo par alcanzar la redefinición del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ambos acercamientos, el del técnico que sigue trabajando igual que hace 30 años y el que se sustrae de la lectura del artículo mencionado, contrastan con esta otra óptica mucho más rica y con mayor visión de futuro en un artículo firmado por Gareth Beavis para TechRadar.

La cuestión más interesante a ver es, por un lado, creernos todo lo que realmente nos ofrecen la tecnología móvil. Por otro, la formación docente, clave para entender como se debe utilizar de forma efectiva y positiva la tecnología móvil en el aula: basarse en la interdependencia para el desarrollo en las experiencias de aprendizaje, desarrollarlas potenciando la creatividad y los lenguajes de alfabetización digital y usarlas en contextos reales utilizando metodologías activas. Puntos que son, claramente, los que le faltan a muchos de las personas que reniegan de su uso en el aula.

Comments: 11

  • […] ser analizado en profundidad por lo que se dice -y cómo lo hace- en el mismo. Un post titulado, ¿Cambian las tabletas la educación?, escrito por alguien muy conocido en los eventos educativos por prodigarse en los mismos. Algo que […]

  • Deja un comentario